Así, se vive. Así estamos, sordos ante las carcajadas de los incapaces y ciegos de pesimismo. En este contraste una inmensa mayoría se ve atrapada. Contraste perimido, obsoleto tan primitivo como la desnudez y la mentira. Viste, vieron, la disyuntiva que existe entre las necesidades primarias de la gente y la realidad en la que viven, vivimos. Tan contundente se exhibe la paleta de grises en el despertar de cada día. Observaste, observamos por casualidad, interés o por otras tantas razones, que cuando se dice la gente en esencia se refieren a “lo que nosotros queremos” y por eso los necesitamos. Por eso los adulamos y, por eso también los postergamos. Habrá algo que logre escaparse de la garra precisa y sagaz de la ambición y la desmesura.¡En un país, donde el chamuyo garpa y “mucho” la opinión, reverdece las ideas y preserva el sentido de las palabras y de los compromisos.
“BIENVENIDOS A LA TROMPETA” “GRACIAS, POR
ESTAR AHÍ”

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